Que Haremos?
¿Creemos
que cada cristiano debería ser misionero en territorios
no alcanzados? ¿Deberíamos todos salir corriendo
y ser pioneros en misiones? Por supuesto que no. Sin embargo,
todo cristiano es llamado con el pacto de Abraham. Aun en nuestros
días, a través de nosotros, el Dios de Abraham
desea bendecir a todas las fnaciones con una relación
con Él restaurada, reconciliada y correcta. Todo cristiano
debe trabajar en el cumplimiento del Gran Pacto a través
de la Gran Comisión. Somos un pueblo escogido para el
servicio del Rey y Sus propósitos en la tierra. Él
tiene un trabajo específico para cada uno de nosotros
en Su Operación de Rescate Mundial. ¿Has descubierto
tu parte? ¿Puedes decir con Pablo “No fui rebelde
a la visión celestial?” (Hechos 26:19).
¿Qué
puedes hacer? Si en algún grado ahora compartes Su corazón
por los pueblos no alcanzados de nuestro mundo, ¿cuál
debería ser tu respuesta? Aunque dar respuestas detalladas
va más allá del alcance de este artículo,
quiero compartir contigo algunas oportunidades para que las
consideres.
Ora:
Cuando alzamos nuestros ojos y vemos que la cosecha es abundante
y los obreros pocos, Jesús nos dice primero y sobre todo,
¡oren¡
Y
les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros
pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe
obreros a su mies. (Lucas
10:2)
La
magnitud de la tarea que aún queda por hacer en cuanto
a misiones, por sí sola, debería hacernos caer
de rodillas rogando al Señor de la Mies que levante y
envié un poderoso escuadrón de segadores a Su
campo, ¡qué ninguno perezca, sino que todos puedan
ser traídos a Su granero! Ross Paterson escribió,
“La consecuencia lógica de abrazar el corazón
de Dios por otros pueblos o naciones es que deberíamos
orar por ellos”.
Algunas
ayudas para tu vida de oración: Solicita la revista Fronteras
en Ministerios del Corazón de Dios (www.oasishgm.org),
o cualquier otra revista sobre misiones. Estas revistas incluyen
noticias e historias que te ayudarán a saber cómo
orar por los misioneros y pueblos no alcanzados.
Ve:
¡Ten cuidado cuando oras! Si continúas leyendo
en tu Biblia (Luc. 10:2-3), después que Jesús
les pide que oren, ¡Él los envía! Si has
sentido este llamado en tu vida y sabes que debes ir a donde
el nombre de Cristo nunca ha sido proclamado, ¡entonces
obedece hoy! Platica con tu pastor / maestro acerca de tu deseo,
y ellos te ayudarán a confirmar este llamado de Dios
sobre tu vida.
En
cuanto al aspecto práctico, comienza ahora a adquirir
las habilidades necesarias para ser un buen misionero. Cultiva
tu pasión por las almas participando con entusiasmo en
evangelismo y discipulado. Si nunca has dirigido un grupo pequeño,
comienza ahora. Pide a tu pastor que te discipule en estas habilidades
básicas.
Además
del llamado, necesitas los dones y la unción correspondientes,
así que comienza a buscar ardientemente la llenura de
Su Espíritu. Jesús dijo a sus discípulos
que fueran a toda la tierra después de que fueran llenos
con el poder del Espíritu Santo. ¡No vayas sin
él!
Cuando
estés listo, habla con nosotros en Oasis HGM, o con alguna
otra agencia misionera, y obtén una solicitud.
Sin
importar que seas joven o adulto, Él no se ha equivocado
en llamarte. Si posees habilidades en los negocios o eres maestro,
quizá Dios te llame a ser un “fabricante de tiendas”
como lo fue Pablo, sosteniendo su ministerio con su trabajo.
Muchos países que están cerrados a los plantadores
tradicionales de iglesias están ampliamente abiertos
a personas que tienen habilidades. Sé que en estos tiempos
los maestros tienen una gran demanda en China.
Antes
de ir, ¡obtén el entrenamiento! Hay diversas formas
de obtenerlo. En Oasis HGM tenemos un instituto de entrenamiento
intensivo de nueve meses, abierto para quienes están
por ir a los no alcanzados. Muchos van apresuradamente hacia
el campo misionero sin la debida preparación y regresan
prematuramente en un caos emocional, físico y espiritual.
La Escuela de Misiones Oasis HGM es un paso esencial para realizar
el plan de Dios a través de ti.
Envía:
Esta parte no es tan emocionante como ir. Esto puede ser infinitamente
más difícil, pero si sabes que Él te está
llamando a quedarte, entonces Él te dará la gracia
para enviar. Enviar es tan crucial como ir. Romanos 10 nos dice
que los no alcanzados están así por falta de un
predicador / misionero. No hay misioneros porque no hay quien
los envíe. El plan de Dios en el planeta tierra es que
algunos se queden y apoyen a los que van al frente de batalla
con sus oraciones y financieramente. Esta gente rara y sacrificada
resiste la presión de la cultura, amigos y la familia
y viven una vida sencilla... para que los no alcanzados, los
que están en prisiones de muerte, ¡reciban vida
y vida en abundancia!
Conozco
a muchos misioneros que tienen dones, el llamado, y hasta han
completado su entrenamiento, pero no han podido ir debido a
la falta de quien los envíe. Nuestra participación
al enviar misioneros al frente de este conflicto espiritual
es necesaria para nuestra propia bendición. Si no obedecemos
esta parte de Su llamado, no sólo los no alcanzados sufrirán,
sino que también nosotros saldremos perdiendo.
...Y
harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio
a Dios, para que continúen su viaje. Porque ellos salieron
por amor del nombre de Él, sin aceptar nada de los gentiles
[ethne]. 3 Juan 6,7
Ester
fue elegida reina, y en su posición de influencia y relativa
prosperidad, ella fue escogida para ser la salvadora de su pueblo.
Los judíos estaban condenados a muerte, y ella era la
única voz que podía detener los planes de genocidio
de Amán. Mardoqueo fue a ver a Ester y le pidió
que arriesgara su propia vida y que se presentara ante el rey
para interceder por su pueblo.
“¿Y
quién sabe si para esta hora has llegado al reino?”
Ester 4:14
Querido
lector, ¿quién sabe si has llegado a tener riquezas
y abundancia para esta hora? ¿Quién sabe si has
adquirido estatus, posición o educación para una
hora como ésta? Los pueblos del mundo están condenados
a muerte segura, a menos que nosotros, como Ester, arriesguemos
nuestra comodidad y bienestar e intercedamos por ellos.
Algunas
ideas:
·
Averigua el ingreso promedio de un misionero. Si es menos que
tu salario, ajusta tu salario al de un misionero por algunos
meses. Quizá puedas reducir $100 de tu presupuesto cada
mes o cada dos meses hasta que tu nivel de vida sea similar.
Da lo que ahorres a un misionero o agencia misionera. Otra variante
de esta “tendencia a la baja” es consultar a un
analista financiero que te ayude a diseñar un plan específico
para disminuir tus deudas e incrementar tus ofrendas para las
misiones.
·
Compra cada cosa con mucho cuidado. Encuentra el precio más
bajo y ofrenda lo que ahorraste.
·
Junta tus monedas sueltas diariamente; cuéntalas mensualmente
y deposítalas. Luego envía un cheque por esa cantidad
a una agencia misionera enfocada en terminar la tarea entre
los no alcanzados.
·
Utiliza tus vacaciones para visitar misioneros (entregando regalos,
ayudándoles con sus niños, etc.) y participa en
caminatas de oración para ayudar a los misioneros en
esta lucha santa contra el reino de las tinieblas.
·
Busca el libro Sirviendo Al Enviar de Neil Pirolo, una excelente
guía para enviar en la mejor manera que te sea posible,
personalmente y también como iglesia.
Moviliza:
Los no alcanzados necesitan promotores que hoy presenten su
caso en iglesias y reuniones. Lo más común es
que esto sea una actividad informal en la que influyes sobre
tus amigos y familiares, les repartes artículos de interés
recordándoles que deben orar.
Muchas
agencias necesitan promotores de medio tiempo y de tiempo completo.
Nosotros, en Oasis HGM, necesitamos personas que organicen Conciertos
de Oración, Seminarios del Corazón de Dios. Estas
son formas excelentes para motivar en pocas horas a tu congregación,
célula, consejo de misiones, distrito, grupo de hogar,
etc., para que participen en el asombroso plan de Dios por el
mundo, grupos pequeños de estudio de libros enfocados
en la pasión de Dios por las naciones. La Segunda Guerra
Mundial fue ganada en gran medida por el sobresaliente trabajo
de promotores que llamaban al país a la guerra. Si hemos
de terminar este trabajo en nuestra generación, se requerirá
de cuadrillas de promotores que hagan un llamado claro.
¡Las
Puertas Están Cayendo!
Si
alguna vez existió una época para el heroísmo,
es en nuestra generación. En un mundo donde aún
existen pueblos atrapados en calabozos de tinieblas, tenemos
el Evangelio de poder para liberarlos de su cautiverio. Ahora
es el tiempo para derribar las puertas del infierno. Jesús
le dijo a Pedro que las Puertas del Infierno no podrían
resistir a la Novia de Cristo. Algunos podrán pensar
que esta declaración nos garantiza seguridad contra las
fuerzas del infierno, pero Jesús promete Su Poder para
vencer las ataduras del infierno sobre los pueblos del mundo.
¿Cuántos
entre nosotros hemos sido atacados por una puerta? Las puertas
sólo permanecen en su lugar como un obstáculo
o barricada que debe ser vencida. Nunca he sabido de alguna
puerta que ataque al enemigo. Somos nosotros quienes debemos
ir contra las puertas. Tenemos el poder divino y la promesa
de ir contra ellas y vencer su resistencia. Cualquiera que sea
el tipo de resistencia, o las restricciones gubernamentales
o las fortalezas de la cultura y la religión, ¡Nosotros
prevaleceremos! Para obtener la victoria, ¡debemos atacar!
Dios
prometió bendecir todos los pueblos del mundo a través
de Abraham y sus descendientes espirituales; pero el primer
paso era una responsabilidad pro activa para llevar esta bendición
hasta ellos. Primero, vamos hacia las fortalezas de resistencia,
la puerta del enemigo, y atacamos, con el fin de liberar a los
cautivos detrás de ella. El Islam, el Hinduismo, el Budismo
y la Idolatría todavía mantienen cautivos a dos
mil millones de personas. ¡Debemos ir a pelear donde ellos
están! Sólo entonces los pueblos serán
bendecidos con la promesa de Abraham.
Tu
descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En
tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra,
por cuanto obedeciste mi voz. (Génesis 22:17b-18)
La
emocionante realidad de este conflicto cósmico por las
lenguas, tribus y naciones de nuestro mundo es que no será
ganado sin nuestra participación activa. Él desea
ser victorioso a través de nosotros, Su Novia. Esa victoria
final sobre sus enemigos, que llevará la salvación
a quienes permanecen en tinieblas, sucederá a través
de Su Iglesia.
El
Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo
vuestros pies. (Rom.
16:20)
Nosotros
somos su cuerpo sobre la tierra; ¡somos Sus manos y Sus
pies! El último golpe contra Satanás y sus ataduras
sobre los pueblos aun no alcanzados es a través de ti
y de mí. Jesús tiene toda potestad en el cielo
y en la tierra; tiene la victoria sobre la muerte y sobre la
tumba; Él promete estar con nosotros hasta el fin; ahora
nos corresponde ¡IR!
¡Qué
gran momento para estar vivos! Si somos fieles con los recursos
en personal, tiempo, energías y finanzas, veremos una
cosecha justa de adoradores de todas las naciones. Has sido
escogido por tu Creador para vivir en este importante tiempo.
Se te ha dado una posición de bienestar, honor y entendimiento
(comparado con el resto de los pueblos del mundo). ¿Cuál
es la responsabilidad que esto conlleva? Aquel a quien se haya
dado mucho, mucho se le demandará.
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