CINTHYA CLEMENT.
Mi entrenamiento en Oasis ha sido el parte aguas en un nuevo caminar con Jesucristo, un conocimiento mas amplio y verdadero de lo que en corazón de Dios hay hacia este mundo caído y Su creación. Aprendí la gama tan extensa de lo que significa MISIONES y la labor verdadera de un misionero. Mi llamado fue enfocado en este lugar a lo que realmente Dios quiere de mí y que papel voy a realizar en el campo misionero. Las personas que sirven en Oasis me ayudaron también a encontrar el camino de sanidad que Jesús nos da, y compartirlo con los que lo necesitan.
RICARDO CASTRO.
El llamado que Dios hace al hombre es solamente para conocerle a Él, para de esta manera nosotros lo demás a conocer a aquellos que no le conocen, pueden estar cerca de nosotros o a su vez muy lejos, con diferente idioma, diferente cultura, y la pregunta sigue siendo ¿quién lo hará?.
Oasis HGM ha sido una herramienta muy valiosa que Dios me permitió tener. La decisión de ir a aquellos que están en oscuridad es nuestra cuando escuchamos la voz divina (Is. 6:8) y ser sensible a la necesidad de hombres y mujeres que dicen “pasa y ayúdanos” (Hch. 19:6).
En lo que respecta a mi llamado abrió más el panorama que traía, Dios quitó aquellas cosas que pueden estorbar al estar en determinado lugar. Oasis HGM es una escuela intensa que se preocupa de moldear el carácter que depende totalmente del Espíritu Santo y que su única regla es la Palabra de Dios. Oasis HGM significó un cambió de rumbo que altero mis sentidos, un lugar de descanso y fuerza en el Espíritu..
YUBIDITZA MONTAÑO.
Mi estancia en Oasis, más que un entrenamiento misionero fue un proceso de sanidad y crecimiento personal. Pude conocer a Dios de una forma que nunca antes lo había hecho y comprobar el amor tan inmenso que Él tiene para mí. Mi carácter fue moldeado, mi corazón sanado y encontré una libertad en cristo que por años había buscado.
En cuanto a misiones, descubrí todo lo que ello implica y sobre todo, que la motivación de nuestro corazón debe ser Dios y no la necesidad de la gente, o sea pasión por Dios y después pasión por las almas. El entrenamiento te prepara para cualquier situación en la que te puedas encontrar en el campo y realmente te hace apto para las misiones, porque te acerca a Dios, quién es Él único que te puede sostener...
NATALI TORRES.
Mi estancia en Oasis fue el cambio de mi vida porque aprendí a escuchar y conocer a Dios verdaderamente, aunque yo venía con otra perspectiva de la Escuela sobre las misiones, me gusto el enfoque que hubo también en otros aspectos, como ver mi propio carácter y aprender a controlarlo, que misiones se trabaja en equipo con tu iglesia, también el estar aquí me ayudo a ver mas allá, lo que Dios quería para mi vida, confirmar mi llamado, que me llevaría por procesos pero al final Su Perfecta Voluntad se cumplirá en mí.
“Esta es la aventura más loca de mi vida, y sólo es el comienzo...”
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